Las almas no coincidimos por casualidad, nos encontramos en el camino por alguna razón. Por destino, nací cronopio. Dicen por ahí, que se escribe para llenar vacíos, pero yo escribo para llenarme la vida.
sábado 1 de octubre de 2011
Y no es adiós...
"La última palabra: esa que nos despide y no es adiós. Poder elegirla. Saber pronunciarla ante el instante en que ya sólo somos pasado".
Grande, pero triste.
ResponderSuprimirIncluso el silencio puede decir cosas.
ResponderSuprimirUn besito!
y aprender a decir adios con la mirada, a mi esa palabra me da mucha rabia...:) besos
ResponderSuprimirTu no eres ya pasado Gabrielle.
ResponderSuprimirSencillamente eres.
Qué más se puede pedir.
espero que no sea un adios para dejar el blog
ResponderSuprimirun beso
Difícil propósito, amiga Gabrielle.
ResponderSuprimirSaber elegirla es sabiduría, y eso se adquiere, generalmente tardíamente...Besos.
ResponderSuprimirSaber elegirla, saber distinguirla, es sabiduría, y eso se adquiere en general tardíamente...Besos.
ResponderSuprimirelegir las palabras...
ResponderSuprimirUna sabiduría!